El equipo dirigido por Martín Pérez Bianchi se impuso por 1 a 0 ante Yupanqui con un gol de Julián Rodríguez Seguer en la última fecha del certamen. Tras culminar en lo más alto de su grupo, el Lujanero se medirá frente a Berazategui por el ansiado pasaje a la Primera B Metropolitana, reeditando la histórica definición de 1991.
La expectativa era enorme en la previa de la trigésimo segunda y última jornada de la Zona B de la Primera C. Luego de haber superado a General Lamadrid de manera agónica en el Estadio 1 de Abril gracias al penal convertida por Eladio Ramos, el conjunto de la basílica llegó al Estadio República de Italia, donde Yupanqui hizo de local, sabiendo que hasta con un empate sellaba su clasificación a la finalísima.
Para este compromiso decisivo, Pérez Bianchi metió una sola variante en la alineación titular con el ingreso de Rodríguez Seguer por Tomás Dopazo. El Lujanero salió a la cancha con Lucas Torlaschi bajo los tres palos; Lucas Gómez, Diógenes Notta, Diego Molina y Adrián Ocampo en la línea defensiva; Facundo Rojas, Enzo Oviedo, Julián Ford y Nisim Vergara en mitad de cancha; mientras que arriba conformaron la dupla de ataque Eladio Ramos y el propio Rodríguez Seguer.
El arranque del encuentro tuvo pasajes de zozobra para la visita, ya que el Trapero encontró grietas en el fondo lujanense y exigió en más de una oportunidad a Torlaschi, quien salvó un mano a mano clave frente a Sergio Salomone. Sin embargo, la efectividad del líder del torneo no tardó en hacerse sentir. Transcurrían 15 minutos de la primera etapa cuando Facundo Rojas probó desde fuera del área y reventó el poste; en el rebote, Rodríguez Seguer estuvo atento para empujar el balón a la red y decretar el 1 a 0 que desató la tranquilidad.
A partir del gol, el conjunto de nuestra ciudad encontró espacios para lastimar y contó con chances claras para ampliar la diferencia a través de potentes remates de Enzo Oviedo y apariciones de Julián Ford. Yupanqui intentó reaccionar antes del descanso con una llegada clara de Santino Colángelo que se fue sobre el travesaño, pero la ventaja al cabo de los primeros 45 minutos se mantuvo intacta.
El complemento arrancó con el ingreso de Nahuel Icazatti por Notta, quien debió retirarse por un corte en el rostro. En los primeros minutos del segundo tiempo, Eladio Ramos tuvo la oportunidad de liquidar el pleito tras una corrida individual pero el golero rival respondió de buena manera. Con el correr de los minutos, el partido se tornó de ida y vuelta y emergió de forma absoluta la figura del arquero Lucas Torlaschi, quien firmó una actuación soberbia al ahogarle el empate en múltiples ocasiones a Salomone y mantener la valla invicta.
La historia comenzó a definirse a los 34 minutos del segundo tiempo, cuando el atacante de Yupanqui vio la segunda tarjeta amarilla tras una falta sobre la defensa lujanense y dejó a su equipo con diez futbolistas. Con la ventaja numérica y el reloj a favor, el Lujanero administró la pelota, hizo correr los minutos y esperó con temple el pitazo final del árbitro Manuel Girett.
El cierre del partido desató el festejo desenfrenado del plantel, cuerpo técnico y la comitiva albirroja presente en Ciudad Evita, en un clima de profunda emotividad donde no faltó el recuerdo al recordado Santiago «Pulga» Fredes. Luján consumó una campaña formidable en la Zona B y quedó a tan solo dos partidos del tan ansiado salto de categoría. En la definición por el primer ascenso lo espera Berazategui, en un duelo con aroma a mística lujanense que inevitablemente rememora la gesta de 1991.