El fútbol del Ascenso argentino está de luto. En las últimas horas se confirmó la triste noticia del fallecimiento de Omar Horacio Santorelli, conocido y querido popularmente como «El Loco». El histórico exfutbolista y director técnico se encontraba internado en Chivilcoy, la ciudad de la que era oriundo, donde residía y a la que siempre regresaba tras sus largas batallas futbolísticas. Nacido en 1964, se va un personaje entrañable que dejó una huella imborrable en el deporte zonal y en la memoria de las hinchadas del partido de Luján.
Para los futboleros de nuestro distrito, hablar de Santorelli es remitirse a recuerdos de vestuario con mística, garra y una entrega absoluta. Su relación con las instituciones de la zona fue estrecha y profunda. En la Carlos V dejó un grato recuerdo tras haber vestido la camiseta del Canario en sus tiempos como defensor y por sus etapas como director técnico, donde imprimió a sus planteles ese estilo combativo y apasionado que lo caracterizaba. En Flandria obtuvo el ascenso a la Primera B Mertopolitana en 1998 como DT.

De igual manera, su paso por el banco de suplentes del Club Luján demostró su enorme oficio para conducir en la exigente Primera C, transmitiendo siempre un sentido de pertenencia y carácter que le valió el respeto de dirigentes, jugadores y simpatizantes.
Su trayectoria abarcó más de cuatro décadas dedicadas a la pelota. Como jugador defendió las camisetas de Colón de Chivilcoy, Flandria, Villa Dálmine, Chacarita Juniors y Almagro, entre otros. Sin embargo, su figura alcanzó dimensión de mito desde el banco de suplentes. Con más de 30 años de carrera técnica, condujo a infinidad de instituciones como Defensores de Belgrano, San Telmo, Central Córdoba, Claypole, Once Tigres de 9 de Julio y diversos clubes de las ligas del interior. Su autenticidad y su particular visión del deporte quedaron inmortalizadas incluso en el cine, cuando protagonizó el documental Contrapelota, una obra que retrató con fidelidad el sacrificio y la pasión del fútbol profundo.
Más allá de los resultados y las tácticas, quienes fueron dirigidos por él recuerdan a Santorelli como un motivador incansable y un formador de personas, alguien que entendía la profesión desde lo humano y desde la contención de sus jugadores. Desde Tribuna del Pueblo acompañamos a sus familiares, amigos, allegados y a toda la comunidad futbolística de la región en este doloroso momento. Hasta siempre, Loco.