La institución local presentó su balance de gestión del último año. Con un promedio de dos enfermeras por cama —estándar superior al europeo— y una entrega humana incalculable, el Hospice se consolida como el refugio para el final de la vida en nuestra ciudad.
En el Hospice Madre Teresa (HMT) sostienen una premisa que debería ser un derecho universal: el final de la vida merece ser transitado con la mayor paz y dignidad posible. Durante el 2025, la entidad no solo se consolidó como un centro de salud de referencia en Luján, sino como un verdadero refugio de amor y ética para quienes atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.
Desde la institución explican que enfrentar una enfermedad terminal en el hogar puede resultar abrumador. Cuando los síntomas se vuelven incontrolables y aparece la «claudicación familiar» —ese límite extremo de cansancio de los cuidadores—, es donde el equipo del Hospice interviene para ofrecer contención, alivio y cuidado constante.
El impacto de la solidaridad en 2025
Gracias al aporte de la comunidad, durante el último año el Hospice logró transformar la vocación en acciones concretas que reflejan la magnitud de su tarea:
- 71 personas y sus familias fueron acompañadas integralmente en su proceso.
- 62 huéspedes recibieron internación para un cuidado constante y profesional.
- 15 días fue el promedio de estadía por cada internación.
- 47 reuniones familiares profundas se llevaron a cabo para orientar y escuchar a los seres queridos.
- 24 encuentros multifamiliares sirvieron como espacios de contención compartida.
- Más de 138 mensajes de seguimiento en duelo, demostrando que el acompañamiento del HMT no termina con la despedida, sino que continúa en el proceso de sanación de la familia.
Calidad humana con estándares internacionales
Administrar los recursos en una organización social es un desafío constante. Actualmente, el Hospice cuenta con 4 camas que rotan de manera dinámica. Con esta capacidad, logran cubrir entre el 60% y el 70% de la necesidad de asistencia en Luján. Si bien los estándares internacionales sugieren que para una población de 120.000 habitantes lo óptimo sería contar con entre 6 y 8 camas, el nivel de atención que se brinda en nuestra ciudad es de excelencia mundial.
Un dato que impresiona es la relación entre profesionales y pacientes: mientras que en países como España suele haber un enfermero cada 4 o 6 camas, en el HMT cuentan con 1,5 a 2 enfermeras por cada cama. Esta dedicación permite un cuidado intensivo, personalizado y profundamente humano, comparable con los países más desarrollados del mundo.
Renovación de autoridades y nuevos desafíos

En sintonía con este crecimiento, el pasado jueves 26 de marzo se llevó a cabo la Asamblea Ordinaria en la Casa de la Divina Misericordia, donde se aprobó la Memoria y Balance del ejercicio 2025 y se eligió a la nueva Comisión Directiva para el período 2026-2028.
La nueva conducción quedó encabezada por Cristian Viaggio como Presidente, acompañado por Julián Mitidiero (Vicepresidente), Teresita Moyano (Tesorera) y Andrea Pampin (Secretaria). El cuerpo de vocales y revisores de cuentas cuenta con nombres destacados de la comunidad como Pablo Zanazi, Mónica Ormachea, Vicente Ciano y Laura Conde, entre otros.
Este nuevo equipo asume con un desafío ambicioso: el proyecto de ampliación de la Casa de la Divina Misericordia. La obra contempla la incorporación de tres nuevas habitaciones individuales con baño privado, lo que permitirá ampliar la capacidad de respuesta del Hospice, que hoy cubre entre el 60% y el 70% de la demanda local con sus 4 camas actuales.
El sostén de la comunidad
El Hospice Madre Teresa late y se sostiene gracias a la solidaridad de Luján. El aporte de socios y padrinos se traduce directamente en alivio para quienes más lo necesitan. Con la transparencia como bandera y el compromiso de combinar la mejor ciencia con la gratuidad absoluta, la institución local sigue demostrando que, en los momentos más difíciles, nadie debe estar solo.