El Canario cortó una racha de cinco encuentros sin triunfos tras imponerse en la última jugada del partido. Los dirigidos por Jesús Díaz se hicieron fuertes en Jáuregui pese a sufrir numerosas bajas por el parte médico.
Flandria necesitaba una alegría de manera urgente para encauzar el rumbo tras la última caída ante Argentino de Quilmes. Y vaya si la consiguió. En la tarde de este sábado, por la fecha 20 de la Primera División B, el Canario derrotó por 3 a 2 a Ituzaingó en el Carlos V, en un encuentro cargado de dramatismo que se definió desde los doce pasos en el epílogo.
El técnico de Flandria debió rearmar el rompecabezas para el fin de semana. Al ya extenso parte médico que incluye a Facundo Ruiz, Matías López y Leonel Szalich , se le habían sumado en las últimas horas las bajas sensibles de Ramiro de la Riva (fractura de mano) y Martín López (desgarro) , además de la sobrecarga muscular de Thiago Echagüe. Como contrapartida positiva, el banco de relevos contó por quinta vez con el juvenil de 18 años Santino Esposatto —recientemente convocado a la Selección Juvenil del Ascenso — y con el regreso del mendocino Martín Correa tras dejar atrás un traumatismo de rodilla.
El inicio del partido mostró al Canario intentando imponer condiciones desde la posesión. La paridad se quebró a los 34 minutos del primer tiempo cuando Bautista González, uno de los tantos valores surgidos del Semillero Canario que formó parte de los citados, mandó la pelota al fondo de la red para abrir el marcador.
En el complemento, las emociones se multiplicaron de entrada. Apenas se jugaban 2 minutos cuando el defensor Dante Spitale estiró la ventaja para decretar el 2 a 0 parcial. Todo parecía indicar que el trámite se simplificaba en Jáuregui, pero el Verde —que llegaba golpeado ganando solo un partido en veinte fechas — reaccionó a puro amor propio. Matías Campusano achicó distancias a los 13 minutos y, cuando promediaba la media hora, Enzo Ibáñez sacó provecho del envión para estampar un sorpresivo 2 a 2.
El final fue para el infarto. Flandria acusó el impacto pero fue a buscarlo con lo que le quedaba, bajo el arbitraje de Marcos Recalde. Además del desgaste propio del ida y vuelta, el nerviosismo se hizo notar: Matías Donato recibió una tarjeta amarilla clave que lo deja condicionado para el futuro inmediato, habiendo llegado a la quinta amonestación.
Cuando el reloj marcaba 49 minutos del segundo tiempo y el fantasma de un nuevo empate sobrevolaba el Carlos V, el árbitro sancionó penal para el local. Con una enorme dosis de personalidad, Benjamín Giménez tomó la responsabilidad y ajustició al arquero visitante para sellar el 3 a 2 definitivo.
Con esta victoria agónica, Flandria no solo corta la sequía sino que equilibra un historial histórico que lo tenía a la par con el León del Oeste. Tres puntos de oro para empezar a alejarse de la zona baja y recuperar la confianza antes de visitar el próximo sábado 20 de junio a Deportivo Armenio.