De cara a la inminente llegada del papa León XIV a la Argentina, el arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, difundió un caluroso mensaje de bienvenida dirigido a toda la comunidad nacional e internacional. Ante lo que calificó como una «oportunidad extraordinaria», el pastor diocesano remarcó que la ciudad mariana se prepara para vivir una de las concentraciones de fe más plurales y multitudinarias de su historia a los pies de la Patrona de los argentinos.
En su alocución, el prelado enfatizó el carácter inclusivo y receptor de la casa de la Virgen, destacando que el predio basilical cobijará por igual a niños, jóvenes, adultos y ancianos provenientes de cada rincón del país y de naciones hermanas. La convocatoria transversal abarca a sacerdotes, religiosas y obispos, reservando un lugar de especial cercanía para los enfermos, los más postergados y quienes atraviesan situaciones apremiantes, abriendo los brazos tanto a creyentes devotos como a aquellos que se acercan con dudas o búsquedas personales.
Monseñor Scheinig comparó la expectación actual con aquellas muchedumbres del Evangelio que seguían a Jesucristo para escuchar palabras de luz y presenciar gestos transformadores. Bajo ese espíritu, invitó a la feligresía a congregarse junto al sucesor de San Pedro para celebrar la fe y testimoniar cómo la presencia de María y del Pontífice renuevan el sentido de familia en el pueblo argentino.
El mensaje concluye con un enfático llamado a la misión y a la fraternidad, instando a los fieles a recibir al Santo Padre con el corazón dispuesto a renovar el compromiso evangelizador bajo el lema del encuentro. La diócesis local ultimó así la invitación formal para una jornada que promete marcar un hito en la memoria comunitaria de Luján.