Con la confirmación de la histórica visita del Sumo Pontífice prevista para el próximo 11 de noviembre, el intendente Leonardo Boto y el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, brindaron precisiones sobre el despliegue logístico, sanitario y de seguridad. Se esperan millones de fieles, habrá feriados en la Provincia y la Nación, y se diagramó un esquema especial de accesos y anillos viales.
A medida que se acerca una de las jornadas más trascendentales para la historia de la ciudad y de todo el país, las autoridades nacionales, provinciales y municipales avanzan a firmes pasos en la diagramación del megaoperativo de seguridad y logística ante la llegada del Papa León XIV a Luján, programada para el próximo miércoles 11 de noviembre.
En las últimas horas, el intendente municipal Leonardo Boto —tras mantener una reunión de coordinación en el Ministerio de Seguridad de la Nación junto a representantes eclesiásticos, nacionales y provinciales—, sumado a los anuncios brindados por el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, detallaron los ejes fundamentales de un despliegue sin precedentes para garantizar el orden, la asistencia sanitaria y la seguridad de los millones de peregrinos que arribarán al distrito.
Con el objetivo de facilitar el traslado de fieles desde distintos puntos del país y descomprimir el flujo vehicular en los accesos, se oficializó el cronograma de feriados excepcionales. El lunes 9 de noviembre será feriado nacional, mientras que para el miércoles 11 de noviembre —jornada en la que el Santo Padre celebrará la misa central frente a la Basílica a partir de las 10:00— el ministro Alonso confirmó el feriado en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires, encontrándose avanzada también la articulación para su alcance conjunto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Dada la complejidad geográfica de Luján, una ciudad estratégicamente atravesada por rutas nacionales y autopistas, la Provincia diagramó un esquema riguroso de circulación. Las interrupciones totales del tránsito vehicular en el casco urbano comenzarán varios días antes de la misa, con el propósito de ordenar la llegada masiva de jóvenes y fieles prevista desde la tarde del martes 10 de noviembre para la tradicional vigilia de espera. En este sentido, no se permitirá el acceso con automóviles o micros al ejido urbano céntrico. Para solucionar esto, se habilitarán cuatro grandes playas de estacionamiento disuasorias ubicadas en localidades y predios de la periferia a pocos kilómetros de la ciudad, desde donde los asistentes completarán el trayecto hacia el santuario a pie, bajo una modalidad similar a la de las grandes peregrinaciones.
Por su parte, el Papa León XIV se desplazará por vía terrestre desde la Ciudad de Buenos Aires, lo que implicará restricciones escalonadas a lo largo de toda la traza. En el trayecto previo por la provincia, se prevé una escala con operativo especial en el Cottolengo Don Orione de Claypole. Ya en Luján, se dispondrán parques y corredores especiales a lo largo del recorrido para que la multitud pueda divisar el paso del Papamóvil antes de su arribo a la Plaza Belgrano.
Para contener de manera eficiente a la multitud, el operativo contempla una gigantesca inversión en materia de servicios y distribución espacial. Se instalarán 2.500 baños químicos distribuidos estratégicamente en dos grandes áreas de servicios, ubicándose una en el Parque San Martín y otra en el sector opuesto de la Avenida Nuestra Señora de Luján. Asimismo, la tradicional Plaza Belgrano será fraccionada en corrales o patios sectorizados para optimizar la densidad de público, mientras que toda la Avenida Nuestra Señora de Luján, extendiéndose hasta la Autopista 7, funcionará como un gran corredor de concentración. Respecto al ingreso a la plaza principal, el intendente Boto explicó que se evalúa un sistema de apertura similar al ingreso de un estadio en un horario determinado del martes previo, buscando evitar aglomeraciones excesivas con días de anticipación, definición que se terminará de pulir junto a la cartera de seguridad provincial.
El resguardo del Santo Padre y de los asistentes contará con la coordinación de múltiples fuerzas federales y provinciales, disponiendo de un total de 11.000 policías. Específicamente, Gendarmería Nacional asumirá la custodia perimetral de la Basílica y de la zona aledaña al escenario principal, la Policía Federal Argentina custodiará el sector inmediato del escenario, y sobre las tablas, acompañando de cerca al Pontífice, actuarán la Guardia Suiza y la Guardia Vaticana.
“Estamos concretando todos los aspectos vinculados a la logística y organización, para recibir a miles de peregrinos y garantizar las condiciones necesarias para que todos puedan vivir este encuentro con la Virgen de Luján”, expresó el intendente Leonardo Boto a través de sus redes sociales, remarcando que en los próximos días se difundirán los canales oficiales con toda la información detallada tanto para los vecinos locales como para los visitantes.