Luján volverá a ser el centro de las miradas de todo el país y el mundo. Con vistas a la histórica llegada del Papa León XIV a nuestra ciudad el próximo miércoles 11 de noviembre, las autoridades locales, provinciales y nacionales intensifican los trabajos de logística y seguridad.
En ese marco, el intendente Leonardo Boto anticipó que se espera una marea humana de entre uno y dos millones de personas en las inmediaciones de la Basílica Nacional y dio por sentado que el Gobierno Nacional decretará feriado para facilitar la llegada de fieles de cada rincón del país.
La magnitud del acontecimiento exige un despliegue organizativo histórico. Luján, nodo central de rutas y autopistas, representa un desafío vial crítico. Para prevenir un colapso en la circulación, se prevé el corte total del tránsito vehicular desde 24 horas antes del evento.
Entre las principales claves del operativo se destacan:
Despliegue de seguridad: Participarán más de 10.000 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Policía Bonaerense, Defensa Civil y la Guardia Suiza del Vaticano.
Corredor peatonal y acampes: El escenario principal para la misa pontificia se ubicará frente a la Basílica, la cual permanecerá cerrada al público desde el día anterior. A partir de allí, se habilitará un corredor de dos kilómetros a lo largo de la Avenida Belgrano hasta la autopista, donde se congregará la multitud. Se espera una masiva vigilia con acampes de jóvenes en los alrededores durante la jornada previa.
Proyección federal: «Nos está llamando gente de Bariloche, Mendoza, Entre Ríos, Neuquén. Descontamos que el Gobierno Nacional decretará feriado para facilitar el movimiento», enfatizó Boto tras repasar los contactos recibidos en el municipio.
La logística viene siendo articulada en múltiples niveles. En el plano de la seguridad e infraestructura, una avanzada del Vaticano ya recorrió la ciudad junto a miembros de la Conferencia Episcopal Argentina. Asimismo, el Gobernador Axel Kicillof encabeza mesas de trabajo con ministros y jefes municipales bonaerenses, asegurando el respaldo total del Ejecutivo provincial para el recibimiento oficial del Pontífice.
Por su parte, el arzobispo de la Arquidiócesis de Mercedes-Luján, Monseñor Jorge Eduardo Scheining, se reunió semanas atrás en el Vaticano con León XIV para ultimar los detalles de la agenda litúrgica y transmitir la calidez del pueblo lujanense.
Para nuestra ciudad, este evento evoca un recuerdo inolvidable: han pasado 44 años desde la última visita papal, cuando Juan Pablo II pisó suelo lujanense en junio de 1982, en los momentos finales de la Guerra de Malvinas. Hoy, más de cuatro décadas después, la Capital Nacional de la Fe se alista para escribir una nueva página dorada en su historia.