El Municipio de Luján avanza con las tareas de mantenimiento vial en distintos puntos del distrito mediante el desarrollo del Plan de Bacheo Integral, ejecutando trabajos de rehabilitación en arterias clave de los barrios La Palomita y El Quinto.
En La Palomita, las cuadrillas intervinieron una superficie de 70 metros cuadrados mediante el vertido de material bituminoso. El despliegue abarcó la intersección de la calle 231 con Galileo y con la calle 231 bis, además del tramo comprendido entre Sócrates y Kennedy. Asimismo, las labores se extendieron sobre Galileo en su cruce con R. de Lucca y en el trayecto desde Marcos Sastre hasta la calle 231. Por su parte, la arteria Marcos Sastre sumó trabajos en las cuadras ubicadas entre J. M. Pérez y Galileo, desde Galileo hacia la calle 229 bis, y en el sector que conecta Gutiérrez con la calle 231 bis.
De manera en simultáneo, el operativo concretó la reparación de otros 77 metros cuadrados en el barrio El Quinto. Sobre la calle San José se mejoró el estado de la calzada entre J. M. Pérez y Galileo, desde Galileo hacia Gutiérrez, y en el trayecto entre la calle Sin Nombre y Kennedy. La calle Moreno registró arreglos en la esquina de Galileo, en el tramo que sigue hasta Gutiérrez y en la sección orientada entre Sócrates y Kennedy. En tanto, la traza de Kennedy fue intervenida entre Moreno y Santa Sofía, alcanzando también el sector que va desde Santa Sofía hasta Champagnat. Las obras sobre Champagnat cubrieron la intersección con Gutiérrez, el trayecto entre Gutiérrez y Sócrates, y la cuadra que une Sócrates con Kennedy. Finalmente, el esquema en la zona se completó en San Lorenzo, entre Champagnat y Santa Sofía, junto a las esquinas de Moreno con Santa Rosalía y con Santa Elena.
Con estas tareas, el Municipio alcanzó un total de 147 metros cuadrados de bacheo distribuidos entre ambas zonas. La técnica implementada utiliza concreto bituminoso asfáltico en frío, una mezcla elaborada con áridos, emulsión asfáltica y aditivos especiales. Al aplicarse a temperatura ambiente, este insumo reduce sensiblemente los tiempos de curado y permite rehabilitar la circulación vehicular a los pocos minutos de finalizada la compactación.
Esta serie de intervenciones busca restablecer la transitabilidad de las calles, prolongar la vida útil del pavimento existente y elevar los estándares de seguridad vial para conductores y peatones que transitan diariamente por el sector.