El pueblo rural de Villa Espil, en el vecino partido de San Andrés de Giles, celebró este domingo 25 de octubre el 90º aniversario de su fundación, recordando aquel hito histórico del 22 de octubre de 1936 en el que se colocó la piedra fundamental de la localidad. Vecinos, entidades intermedias y autoridades comunales se dieron cita para homenajear el trayecto y la identidad de la comunidad.
La historia de la localidad se remonta a la donación de tierras realizada por el abogado y político Alberto Espil en memoria de su padre, Santiago Felipe Espil (1860-1923), quien fuera intendente del distrito gilense en varios períodos, además de diputado y senador provincial. Gracias a esa cesión, el trazado original pudo destinar los espacios donde hoy funcionan la plaza principal, la escuela, la Sociedad de Fomento, la capilla y el jardín de infantes.
Autoridades e instituciones presentes
El encuentro protocolar estuvo encabezado por el intendente de San Andrés de Giles, Miguel Gesualdi, junto al secretario de Gobierno, Bautista Castaños; la presidenta del HCD, Verónica Di Tata; y concejales de los distintos bloques. También participaron el delegado de la localidad, Tomás Angerami; funcionarios del Gabinete comunal; delegados de pueblos vecinos; el diácono permanente Osmar Branchini y referentes educativos de la zona.
La organización del evento estuvo a cargo del Jardín N° 906, la Escuela Primaria N° 19, la Escuela Secundaria N° 5 y la Asociación Civil Villa Espil Cultural y Recreativa. Durante el acto, el delegado Angerami agradeció el respaldo municipal y el compromiso constante de las familias de la zona en el desarrollo del pueblo.
Reseña histórica y sentido de pertenencia
Otro de los oradores del acto fue Martín Balenieri, integrante del club local, quien repasó los orígenes de la comunidad recordando que Villa Espil figura entre las localidades más jóvenes del entorno regional en comparación con cabeceras centenarias como San Andrés de Giles, la vecina Cucullu o la propia ciudad de Luján.
En su mensaje, Balenieri resaltó hitos y figuras clave del lugar: la impronta de Carlos Salvador Demeco —fundador del histórico almacén de campo que hoy continúan sus descendientes—, el valor arquitectónico de la capilla diseñada por el ingeniero Juan Pedro Lespade, el progreso que trajeron la luz eléctrica y el asfalto, y la labor comunitaria de dirigentes como Mario Riquelme en el ámbito deportivo y en la gestión delegativa.
Tarde de folklore, paseo de artesanos y música
Durante la tarde, los festejos se trasladaron al espacio público con la instalación de feriantes, puestos de gastronomía y una grilla artística que convocó a numerosos visitantes de la región.
El escenario ofreció las actuaciones de los alumnos del Jardín N° 906 con bailes tradicionales, los elencos Semillas del Folclore, Pago de Azcuénaga, Ritmos de mi Tierra, Raíces Chamameceras, Grupo Folclórico Renacer, Grupo 2 Provincias, además de los shows de Juan Valor y Estefanía Rodríguez. El cierre bailable y festivo de la jornada estuvo a cargo de la agrupación La Sabrosa.