Luján se trajo tres puntos vitales de Rosario

El Lujanero superó por 1 a 0 a Leones en condición de visitante, gracias a una gran definición de Eladio Ramos en el complemento. Los dirigidos por Martín Pérez Bianchi mostraron temperamento en un partido chivo, mandan en su zona y continúan dependiendo de sí mismos en la recta hacia la final.

Hay partidos que se ganan jugando bien, otros apretando los dientes y están aquellos donde hay que demostrar de qué está hecho un candidato. Este lunes, en la cancha auxiliar de Newell’s Old Boys, el Club Luján dio una muestra cabal de carácter. En un duelo cerrado, friccionado y con el peso de la obligación a cuestas, el Lujanero se impuso por 1 a 0 ante Leones de Rosario por la fecha 30 de la Primera C, estiró su gran momento y sigue bien arriba[cite: 2].

El trámite no dio tregua desde el pitazo inicial de Leandro Fedele. El dueño de casa avisó temprano con un remate bajo que rozó el palo de Lucas Torlaschi, advirtiendo que no sería una tarde sencilla. La respuesta de los de la basílica no tardó en llegar mediante un cabezazo de Diógenes Notta que se afeitó el travesaño, pero a la visita le costaba encontrar claridad en los últimos metros para romper el cerrojo defensivo rosarino[cite: 2].

Con la paridad instalada en el marcador y la tensión propia de un torneo que entra en su etapa de definiciones, el complemento pedía un plus. Y el equipo de Pérez Bianchi lo entendió a la perfección. Salió a disputar cada pelota con el cuchillo entre los dientes, sabiendo que el empate achicaba margen en la pelea de arriba.

A los 30 minutos del segundo tiempo estalló la alegría lujanera. Tras una estupenda habilitación en profundidad, Eladio Ramos le ganó la espalda a los centrales, vio adelantado al arquero y resolvió con una categoría notable: pinchó la pelota con suavidad por encima del guardameta para decretar el 1 a 0[cite: 2]. Golazo, desahogo y premio a la persistencia.

Con la ventaja en el bolsillo, Luján demostró madurez táctica. Se paró con solidez defensiva, neutralizó los intentos desesperados del local y apostó a sentenciarlo de contra, donde tuvo alguna chance para estirar la diferencia pero careció de la puntada final[cite: 2].

El pitazo final decretó un triunfo de un valor incalculable. Con estas tres unidades, el Lujanero ratifica su liderazgo en la zona, le saca dos puntos de ventaja a Cañuelas y mantiene intacto el sueño de pelear por todo[cite: 2]. Con pasta de candidato, orden defensivo y la jerarquía de sus individualidades, Luján hizo los deberes en territorio ajeno y demuestra que está para grandes cosas.