Niños en peligro sobre dos ruedas: una imprudencia que se repite en todo el país

Desde la Asociación Civil «Luchemos por la Vida» advierten sobre los graves riesgos a los que son expuestos diariamente niños y bebés trasladados en motovehículos. Falta de casco, exceso de pasajeros y baja percepción del riesgo, los principales factores de peligro.

El pasado lunes 31 de agosto, en una concurrida avenida de la capital de Catamarca, una mujer fue registrada en video circulando en moto junto a una niña, ambas sin casco y con la conductora sosteniendo una lata de cerveza con una de sus manos. La maniobra mostraba una clara dificultad para mantener el equilibrio, mientras la pequeña intentaba no caerse del vehículo. Pocos días antes, en la misma provincia, trascendió la imagen de un motociclista haciendo «wheelie» mientras su acompañante llevaba a un bebé en brazos.

Estas conductas no representan episodios aislados. La semana anterior, en las localidades de Alem (Misiones) y La Banda (Santiago del Estero), dos menores de 11 y 12 años resultaron con heridas graves —uno de ellos con fractura expuesta— tras protagonizar siniestros viales mientras viajaban en motocicleta junto a sus madres.

Escenas de este tipo generan indignación en medios y redes sociales, pero forman parte de una cotidiana y peligrosa realidad en calles y rutas de todo el territorio nacional.

Bajas percepciones del riesgo y falta de controles

Desde Luchemos por la Vida señalan que detrás de estas conductas convergen dos factores centrales: una baja percepción del riesgo objetivo por parte de los adultos y la falta de apego a las normas de tránsito, sumado a la escasa fiscalización y sanción a los infractores por parte de las autoridades.

Lamentablemente, en muchas comunidades se ha naturalizado el traslado de niños de cualquier edad en motocicleta, observándose incluso familias enteras de 4 o 5 integrantes sobre un mismo vehículo. Desde lactantes hasta adolescentes viajan desprotegidos: en muchos casos sin casco, o utilizando cascos de tamaño adulto que no brindan protección real ante un impacto.

¿Qué dice la normativa y cómo proteger a los más pequeños?

Las regulaciones varían según cada jurisdicción. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ejemplo, el Código de Tránsito y Transporte (Ley N° 2.148) prohíbe explícitamente llevar acompañantes menores de 16 años en motocicletas. Por su parte, la Ley Nacional de Tránsito (N° 24.449) no establece una edad mínima específica, pero sí determina de forma taxativa la obligatoriedad del uso del casco homologado para todos los ocupantes.

Más allá del marco legal, los especialistas subrayan que el sentido común indica no transportar a niños pequeños en moto. Sin embargo, en caso de ser estrictamente necesario, se deben adoptar pautas básicas de seguridad:

  • Poyo y estabilidad: El menor debe llegar holgadamente a apoyar los pies en los pedalines laterales. Se debe evitar que viaje con mochilas o cargas colgadas que alteren el centro de gravedad.
  • Ascenso y descenso: Realizar la maniobra siempre del lado de la vereda o acera, previniendo quemaduras con el caño de escape.
  • Equipamiento: En trayectos frecuentes, se recomienda equipar el motovehículo con un respaldo específico para menores.
  • Conducción defensiva: Circular a velocidad reducida, mantener mayor distancia de seguridad respecto a otros vehículos, evitar maniobras bruscas y acatar estrictamente la señalización vial.

Finalmente, la organización remarca la urgencia de profundizar la educación vial ciudadana y consolidar un compromiso permanente de los organismos de control para hacer cumplir las leyes y resguardar la vida de los más vulnerables en el tránsito.