Cada fin de semana, cientos de familias de todo el país se congregan en la «Casa de la Madre» para iniciar la vida cristiana de sus hijos. Un legado intergeneracional que convierte a la Basílica en uno de los centros marianos con mayor actividad sacramental de América Latina.
En el corazón espiritual de la Argentina, la Basílica Nuestra Señora de Luján no solo se erige como un faro de devoción mariana, sino también como el escenario de un compromiso de fe que trasciende generaciones. Entre sus imponentes naves de estilo neogótico y sus históricos altares, el templo sostiene un ritmo incesante de vida comunitaria donde el sacramento del Bautismo es el gran protagonista.
De acuerdo con los registros oficiales del propio Santuario, cada año se celebran alrededor de 20.000 bautismos a los pies de la Patrona de la Patria. Esta cifra posiciona al templo lujanense como uno de los centros de mayor caudal bautismal de la Iglesia Católica en toda América Latina, reflejando una costumbre profundamente arraigada en el tejido social y cultural del país.
El movimiento pastoral alcanza su pico máximo los sábados y domingos. En una franja horaria continuada que se extiende de 8:00 a 15:00 horas, el bautisterio de la Basílica recibe de manera ininterrumpida a familias provenientes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y diversos puntos del interior de la Argentina.
En un fin de semana promedio, se otorgan entre 350 y 500 bautismos. La postal se repite de forma constante y conmovedora: hileras de cochecitos, vestiduras blancas de ceremonia, y grupos de padres y padrinos que aguardan su turno en un clima que combina la fiesta familiar con el fervor mariano.
Uno de los rasgos más distintivos del servicio pastoral en Luján es la vocación de recepción al peregrino. En consonancia con este espíritu, la administración del Bautismo no exige un arancel obligatorio, sino que funciona mediante aportes voluntarios, garantizando que ningún niño quede privado de la bendición e iniciación cristiana por razones económicas.
Para responder a semejante demanda sin desatender el sentido sagrado del sacramento, el Santuario ha consolidado una logística ágil y organizada. Los requisitos básicos incluyen la presentación del DNI del menor (hasta los 7 años de edad) y la documentación de los padrinos.
Asimismo, los turnos se pueden solicitar previamente a través del sitio web oficial: santuariodelujan.org.ar/bautismos.
Para miles de familias, llevar a sus hijos ante la Virgen de Luján no es solo un acto religioso, sino la continuidad de una historia compartida. Año tras año, las aguas bautismales de la Basílica renuevan la fe de un pueblo que sigue encontrando en la «Casa de la Madre» el punto de partida para la vida en comunidad.