Una imagen captada tras la agónica clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 dejó al descubierto el detalle que el «Toro» lleva grabado debajo de las medias. La fe del goleador mira a nuestra Basílica.
La clasificación agónica de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 nos dejó el corazón en la boca, lágrimas, abrazos y una remontada inolvidable frente a Egipto por 3 a 2. Pero para los vecinos de nuestra ciudad, el desahogo de la Scaloneta tuvo un condimento extra, de esos que erizan la piel y nos tocan de cerca.
Mientras Lautaro Martínez atendía a la prensa internacional en la zona mixta tras ser la gran figura del encuentro, las cámaras de televisión captaron sus piernas. Al bajarse las medias, el delantero del Inter dejó al descubierto el secreto de su protección: en sus canilleras lleva una nítida imagen de nuestra Virgen de Luján.
El detalle no tardó en volverse viral en las redes sociales y despertó un profundo orgullo en toda nuestra comunidad. Sabido es que la fe mueve montañas en este plantel dirigido por Lionel Scaloni, pero ver a la Patrona de la Argentina —cuya casa tenemos el honor de custodiar todos los días en nuestra ciudad— en el barro de las canilleras de un consagrado mundial, es una postal que trasciende lo deportivo.
Más allá de su devoción, el «Toro» volvió a ser determinante en la cancha justo cuando las papas quemaban. Scaloni decidió mandarlo al campo de juego en el segundo tiempo, cuando las cosas estaban cuesta arriba y Argentina caía 2 a 0 frente al duro combinado egipcio.
El ingreso de Lautaro le cambió la cara al ataque nacional:
El empate: Bajó con categoría la pelota dentro del área que, tras una asistencia de Gonzalo Montiel, terminó en el gol de Lionel Messi.
La victoria heroica: Cuando el partido moría en el tiempo de descuento y el fantasma del suplementario acechaba, metió un desborde tremendo por la derecha y lanzó un centro milimétrico para que Enzo Fernández conectara de cabeza el 3 a 2 definitivo.
«El equipo dio una muestra de carácter increíble», declaró el delantero tras el partido. Con su garra intacta y la bendición de la Virgen de Luján en sus piernas, el Toro y la Selección ya se metieron entre los ocho mejores del planeta. Desde estas calles, la ciudad de la Fe lo alienta más que nunca.