Flandria no pudo sostener el envión de la fecha pasada y sufrió una dura derrota por 2 a 1 ante Deportivo Armenio como visitante. El equipo de Jesús Díaz volvió a mostrar un rendimiento irregular y profundiza su andar errático en el campeonato.
La ilusión de encauzar definitivamente el rumbo tras el último desahogo en el Carlos V duró muy poco. Este sábado, por la fecha 21 del torneo de la Primera B, Flandria viajó a Ingeniero Maschwitz con el objetivo de encadenar su segundo triunfo consecutivo y terminar la primera rueda lo más arriba posible. Sin embargo, se volvió con las manos vacías al caer derrotado por 2 a 1 frente a Deportivo Armenio.
El encuentro reflejó las dos realidades vigentes: un Armenio que supo golpear en los momentos justos y un Canario al que le costó generar juego y que volvió a padecer sus propias desatenciones. Pese a los intentos del conjunto dirigido por Jesús Díaz en la segunda mitad, la falta de claridad en los últimos metros terminó sentenciando una nueva frustración fuera de Jáuregui.
Un presente que preocupa
Esta derrota cala hondo porque expone la marcada irregularidad de un plantel que no logra encontrar una línea de juego sostenida en el tiempo. La victoria ante Ituzaingó del fin de semana anterior parecía ser el punto de partida para una recuperación futbolística y anímica, pero el cruce ante el Tricolor volvió a desnudar falencias colectivas que dejan al Canario en una posición incómoda y sin encontrar el rumbo futbolístico esperado.
Vale destacar que el cuerpo técnico tuvo que rearmar la estructura debido a una importante seguidilla de bajas. A la larga lista de lesionados en el parte médico —que incluye nombres clave como Facundo Ruiz, Matías López, Ramiro de la Riva, Martín López, Leonel Szalich y Agustín Prokop— se le sumaron para este compromiso las ausencias de Federico Real y Matías Donato, quienes debieron cumplir una fecha de suspensión por acumulación de amonestaciones.
En medio de este panorama adverso, la nota destacada de la jornada dentro de la estructura de Jáuregui fue el defensor Alejandro Nalerio, quien alcanzó los 70 partidos oficiales vistiendo la camiseta de la primera división de Flandria.
Con el cierre de la primera mitad del torneo de esta manera, el cuerpo técnico tendrá por delante una semana de intenso trabajo de cara al próximo compromiso ante Brown de Adrogué. Flandria necesita barajar y dar de nuevo de forma urgente si pretende transformarse en un animador del campeonato y recuperar la solidez que su historia le demanda.