Tras la derrota ante Claypole por la sexta fecha de la Primera C, la Comisión Directiva anunció oficialmente la salida del cuerpo técnico. En un fin de semana negro para el fútbol local, tanto el Lujanero como Flandria se quedaron sin conductores tácticos, profundizando la incertidumbre deportiva en la ciudad.
La caída por la mínima diferencia ante el Tambero este domingo fue el último capítulo de la gestión encabezada por Ezequiel Nicosia y Mateo Pighin. A través de un comunicado oficial emitido en sus redes sociales, el Club Luján informó que la dupla técnica no continuará al frente del primer equipo, agradeciendo el compromiso y la labor realizada desde la temporada 2025. La irregularidad en los resultados y la falta de respuestas futbolísticas en momentos clave precipitaron una decisión que busca dar un golpe de timón antes de que el torneo avance hacia zonas de mayor compromiso.
El presente estadístico de Luján refleja la complejidad del momento, ubicándose en la undécima posición de la tabla con apenas 7 unidades cosechadas sobre 18 posibles. Con un récord de dos victorias, un empate y tres derrotas, el equipo no logró sostener la regularidad necesaria para pelear en los puestos de vanguardia de la Zona B. La falta de gol ha sido un factor determinante en este arranque de 2026, donde el conjunto de la Basílica solo pudo convertir en tres de sus seis presentaciones, dejando un saldo de 6 goles a favor y 7 en contra que lo mantienen en la mitad de la clasificación general.
Este fin de semana quedará marcado en la historia del fútbol lujanense por una coincidencia poco feliz: la acefalia técnica en sus dos instituciones más representativas. Al igual que el Lujanero, el Club Social y Deportivo Flandria también se quedó sin entrenador tras una magra cosecha de resultados en su respectiva categoría. Esta situación pone a ambos departamentos de fútbol en una carrera contra el reloj para encontrar sucesores que puedan enderezar el rumbo en un calendario que no da tregua y que exige respuestas inmediatas para calmar la ansiedad de las parcialidades.
De cara al futuro inmediato, la dirigencia de Luján deberá definir quién se hará cargo del plantel de forma interina para afrontar los entrenamientos de la semana y el compromiso venidero ante Central Córdoba en Rosario. La salida de Nicosia y Pighin cierra una etapa de trabajo que tuvo momentos de ilusión, pero que terminó desgastada por la dinámica de un torneo que castiga severamente la falta de eficacia. Ahora, el desafío será encontrar un perfil que logre amalgamar la experiencia del plantel con la urgencia de sumar puntos para no quedar relegados en la pelea por el ascenso.