El exjugador de la institución asumió la conducción del plantel profesional tras la salida de Arnaldo Sialle. Con vasta experiencia en el ascenso, Díaz ya trabaja de cara al trascendental partido frente a Liniers.
El Club Social y Deportivo Flandria ya tiene al sucesor de Arnaldo Sialle para afrontar lo que resta de la temporada de la Primera B. Tras la desvinculación del anterior entrenador el pasado fin de semana, la dirigencia de Jáuregui confirmó oficialmente la llegada de Jesús Díaz, un hombre con pasado en el club que asume el mando en un momento complejo para la institución. El anuncio fue realizado por el departamento de prensa del club, destacando el regreso de quien supo vestir la camiseta canaria hace poco más de una década.

Díaz, de 45 años, llega acompañado por un equipo de trabajo integrado por Eduardo Vega como ayudante de campo, Diego Oyhanart y Ramiro Zeballos en la preparación física, y Mariano Sánchez como entrenador de arqueros. El flamante DT regresa al Estadio Carlos V con un recorrido importante como estratega en el fútbol de ascenso, habiendo estado al frente de equipos con historia en la divisional como Claypole, Ferrocarril Midland, Sportivo Italiano y Dock Sud. Su conocimiento de la categoría y su vínculo previo con la institución, donde se desempeñó como volante central en el año 2011, fueron factores determinantes para su elección.
El desafío para el nuevo cuerpo técnico es inmediato y exigente, ya que Flandria atraviesa una racha negativa de cinco derrotas consecutivas que lo han depositado en la zona baja de la tabla. La salida de Sialle, motivada por los malos resultados y el episodio de salud que sufrió el entrenador el sábado pasado frente a Real Pilar, obligó a una transición rápida para intentar revertir el presente deportivo. Con apenas seis unidades acumuladas, el equipo necesita sumar con urgencia para alejarse del fondo y recuperar la confianza futbolística.
Sin tiempo que perder, el plantel ya se encuentra trabajando bajo las órdenes de Díaz con el foco puesto en el próximo compromiso ante Liniers. Ese encuentro marcará el debut oficial del nuevo ciclo, donde el «Orgullo de un Pueblo» buscará cortar la sequía de puntos y comenzar una nueva etapa de la mano de un viejo conocido de la casa que conoce a la perfección el sentido de pertenencia de la familia canaria.