La Biblioteca Jean Jaurés celebró sus 108 años: un refugio de libertad entre dictaduras y democracia

El pasado 29 de marzo, la Biblioteca Popular Obrera Jean Jaurés conmemoró un nuevo aniversario de su fundación en 1918. En un clima de profunda emotividad y compromiso ciudadano, el acto no solo celebró la longevidad de la institución, sino que se convirtió en un espacio de reflexión necesaria, en sintonía con el reciente aniversario del golpe militar del 24 de marzo de 1976.

La jornada estuvo marcada por la vigencia de las palabras de Francisco José Pasini. Se recordó un extracto de su carta enviada desde la Cárcel de Mercedes en 1953 al compañero Agustín Rodolfo:

«…Parece que cada día son mayores las dificultades para nosotros. Está visto que nos quieren hacer desaparecer, pero nada lograrán mientras nosotros nos empeñemos en subsistir. Una voluntad firme para permanecer como somos nos dará la seguridad de sobrevivencia».

Aquel vaticinio de resistencia parece resumir la historia de la Biblioteca, que ha sabido sostenerse como faro cultural a pesar de los embates del tiempo y la política.

El evento contó con la generosa presentación del Lic. Antonino Martínez y una destacada exposición de la historiadora María Teresa Tartaglia de Silvano. Con la calidez que la caracteriza, María Teresa realizó un recorrido ameno pero riguroso por las clausuras dictatoriales y autoritarias de 1944 y 1966, analizando cómo impactaron en el Luján de aquellas épocas. Su intervención puso el foco en el «péndulo vicioso» que signó nuestra historia: el paso de democracias débiles a dictaduras autocráticas.

Desde la institución, se buscó rescatar las fortalezas del sistema constitucional tras el renacer republicano de 1983 y el histórico Juicio a las Juntas de 1985. Se hizo especial hincapié en la tolerancia, el pluralismo y el respeto por la «otredad», herramientas fundamentales para la participación ciudadana y la convivencia democrática.

Con un público nutrido y expectante que colmó las instalaciones, la «Jaurés» demostró, una vez más, que sigue siendo un pilar fundamental de la identidad lujanense. Agradecieron especialmente a Celeste Menéndez, Chonina y a todos los que hicieron posible este encuentro.

Celebrar a la Jaurés es, en definitiva, un deber, un placer y un honor.