Venta millonaria: Arcor y Danone toman el control total de La Serenísima

En la industria alimenticia argentina se acaba de sellar uno de los movimientos más trascendentales de la última década. Es que Arcor (la multinacional nacida en Arroyito, Córdoba) y la francesa Danone formalizaron la adquisición del 100% de las acciones de Mastellone Hermanos (antes tenían el 49%).

La operación representa un cambio de mando en una compañía con 96 años de historia, consolidando un nuevo paradigma de concentración operativa en el sector lácteo nacional.

Para la estructura productiva de la Provincia de Buenos Aires, este movimiento es sísmico. De las 11 plantas que operan bajo este nuevo esquema unificado, 9 se encuentran ubicadas en suelo bonaerense.

El complejo principal en General Rodríguez sigue siendo el nodo central de logística y procesamiento, pero la red se extiende con plantas especializadas en Trenque Lauquen, Lezama, Longchamps, Garín, Jeppener, Salto y General Las Heras.

Esta concentración en el principal territorio productivo del país busca maximizar las economías de escala. Al sumar las dos unidades restantes ubicadas en Villa Mercedes (San Luis), el nuevo holding controla una red capaz de procesar millones de litros de leche diarios provenientes de los tambos de la cuenca del Abasto y del Oeste, integrando bajo una misma gestión la producción de leches, quesos, yogures y postres que llegan a millones de mesas argentinas.

El proceso que culminó esta semana se inició formalmente hace más de una década. En 2015, Arcor ingresó a Mastellone con una inversión de 60 millones de dólares, obteniendo el 25% de las acciones y una opción de compra sobre el resto del capital.

Con el paso del tiempo, la firma histórica de golosinas fue incrementando su participación de manera gradual hasta llegar al desenlace actual.

La negociación final reflejó la complejidad del escenario económico. Mientras que los accionistas vendedores (la familia fundadora y el fondo Dallpoint) aspiraban a una cifra cercana a los 250 millones de dólares, las valuaciones iniciales de los compradores fueron más conservadoras.

Finalmente, después de meses de tratativas y para evitar un arbitraje internacional en España, las partes cerraron el traspaso que desplaza definitivamente a los herederos de Pascual Mastellone de la conducción de la mayor láctea del país.

¿Qué cambia para el consumidor?
Para quien compra los productos en el almacén o el supermercado, el impacto principal se verá en la logística y la disponibilidad.

La potencia de distribución de Arcor, sumada a la histórica red de camiones de La Serenísima, garantiza una llegada capilar a cada rincón del país, reduciendo potencialmente los posibles quiebres de stock en góndola.

Por otro lado, la integración permitirá una mayor innovación en el catálogo. Al unificar la tecnología de Danone con la materia prima de Mastellone bajo una misma estrategia, es probable que veamos nuevos lanzamientos de productos con mayor valor agregado, como líneas de nutrición especializada o derivados lácteos funcionales.

No obstante, el desafío para el mercado será mantener la competitividad ante un actor que ahora controla de punta a punta la cadena de valor de origen mayoritariamente bonaerense, y también puntano, y que también consolida un nivel de concentración que podría influir en la dinámica de precios y competencia.